Hoy, 19 de junio, conmemoramos una de las peores catástrofes mineras que se tenga memoria, la muerte de 355 mineros del Teniente, considerados por algunos la peor tragedia del rubro mundialmente reconocida. Como sindicato no podemos estar ajenos a esta fecha y queremos presentar a ustedes un completo recuento histórico acerca del hecho. Un extracto de la tesis de la srta. Marcela García Valenzuela, que relata los acontecimientos y su contexto histórico. SEWELL, PATRIMONIO DE LA MINERIA CHILENA (Tesis para optar al grado de Licenciado en Artes, Mención en Teoría e Historia del Arte, MARCELA GARCÍA VALENZUELA, Universidad de Chile, DICIEMBRE 2005) La “Tragedia del Humo” El Humo fue uno de los accidentes más graves ocurridos en Sewell. La tragedia se ocasionó por un incendió en la fragua de un taller subterráneo utilizado para la manutención de carros metaleros, ubicado en el nivel Teniente 1. El incendio propagó monóxido de carbono por varios túneles del mineral. Los superiores de la superintendencia de la mina dieron aviso para la evacuación de los trabajadores, pero esto no fue suficiente para impedir el desenlace del siniestro. Muchos mineros quedaron atrapados en las jaulas de los piques y sus proximidades; el monóxido de carbono, convertido en una nube de humo, los intoxicó provocándoles desmayos y, luego, la muerte La acción de los voluntarios no fue suficiente para rescatar a los trabajadores que aún seguían con vida, convirtiendo este accidente en el más negro de la historia del mineral. Según las estadísticas, ese día fallecieron 355 trabajadores, que representaban un 30% de los obreros que laboraban en ese turno. Las víctimas tenían un promedio de 31 años de edad; el 40% era casado, dejando 150 viudas y 420 hijos huérfanos de padre. La ceremonia de los funerales de los mineros, en el cementerio Nº 1, contó con la presencia de 25.000 personas, entre las cuales se encontraba el Presidente de la República, Juan Antonio Ríos. La “Tragedia del Humo”, nombre por el cual se conoce el incendio, es la peor catástrofe que se conoce en una mina metalífera en el mundo. Las investigaciones policiales y jurídicas concluyeron que la compañía Braden Copper Company no tenía participación en el suceso, pero la gravedad del siniestro marcó la realidad nacional, ocasionando reformas en la legislación social chilena. Esto llevó a que se implementaran grandes pagos de indemnizaciones, cambios en la ley de accidentes del trabajo y del Código de la Minería.Al interior de la Braden Copper Company el accidente también significó fuertes cambios: se formó el Departamento de Seguridad e Higiene Industrial; el Departamento Legal; el Departamento de Relaciones Públicas, y el Departamento de Entrenamiento Industrial. Además, se realizaron estudios de todas las operaciones de trabajo al interior de la mina, de los conductos de ventilación, y se estableció el uso obligatorio de elementos de protección personal. Inicio del incendio El 19 de Junio de 1945 se produjo el accidente mas grave que ha ocurrido en El Teniente. Fue denominado El Humo, y terminó con la vida de 355 hombres, lo que significó el deceso de un 30% de los obreros del turno A.Desde el inicio del incendio hasta que fue apagado transcurrieron 10 horas, en las cuales se esparció por todo el yacimiento una capa de humo formado por hollín o carbón, hidrocarburos y monóxido de carbono. El incendio comenzó a las 7:30 horas en la fragua del taller mecánico, ubicada en la boca de un socavón, afuera de la mina. La fragua de El Teniente se encendía todas las mañanas. El día del accidente ésta fue encendida, tal como se hacia habitualmente, con la diferencia que se esta vez se calentó combustible para aceitar unos carros. Producto del congelamiento de la capa superior del aceite, éste llegó hasta la ebullición y luego explotó, incendiando el rubberoil y la enmaderación. Una vez comenzado, el incendio no pudo apagarse porque no existían llaves de agua entre el pozo de las locomotoras y la fragua. Media hora después del comienzo del incendio, se produjo una explosión ocasionada porque la “combustión de rubberoil desprendió abundante monóxido de carbono, que al saturar un lugar cerrado y ubicado al borde de una boca mina, empujó los tapados hacia fuera, desatando una violenta corriente de aire. La entrada de oxígeno generó un espiral en forma de L con la chimenea principal de la mina, cundiendo el fuego y propagando el humo mortalmente. Además ella provocó la expulsión de la puerta contra incendios y la rápida invasión del gas tóxico en el interior de la mina”. Una vez recibido el anuncio del incendio en la mina, la Braden Copper comenzó a tomar medidas para salvar a los obreros. Estas órdenes fueron evacuar a los trabajadores del yacimiento, apagar el sistema de ventilación para que el humo no se propagara, y cerrar puertas de seguridad para controlar el incendio. Lamentablemente, la sustancia toxica invadió todo el yacimiento, incluyendo las jaulas donde estaban los ascensores y las escaleras que tenían los piques. El escape de los obreros fue lento; muchos no creyeron en la situación de peligro, y otros, que obedecieron las órdenes, no conocían las vías de evacuación por lo que no pudieron huir. Entonces, fueron rodeados por el humo, que mataba inmediatamente a los hombres que lo aspiraban. Al ser invadidas las jaulas con gas tóxico, los jauleros tuvieron que dejar su puesto de trabajo porque no tenían máscaras de oxigeno, eliminando este sistema como vía de escape. El humo aprovechó además los canales de ventilación para dispersarse, bajó por el antiguo pique 1 invadiendo toda la parte inferior de la mina, utilizando los demás piques como conductos. Esto ocurrió 43 minutos después de producirse el incendio, en tanto que las órdenes de evacuación fueron dadas recién 45 minutos después su inicio. Esto quiere decir que las medidas de rescate fueron más lentas que la acción del gas mortífero. Rescate Antes de que el humo cesara, entró al mineral la Cuadrilla de Rescate que estaba compuesta por hombres entrenados que poseían mascaras de oxigeno.